Ultimamente ando con pocas ganas de escribir sobre la actualidad socio-política del país. La crisis, que todo lo impregna, continua atenazando una ciudadanía acojonada por la perdida de un status ganado a pulso y actualmente usurpado por empresarios, banqueros y políticos de mierda. Me aburre hasta el hastío oir la misma hipocresía de los babosos de siempre. Un ejemplo, la apertura en domingos de varios comercios en Bilbao. Todavía hay quien defiende el asunto aduciendo a la libertad. ¿A la libertad? ¿de quién?
Abrir los domingos significa cargarse el descanso semanal universal, la conciliación familiar y agarrarse al capitalismo más rancio y esclavista. Es entender al individuo como consumidor, no como persona ni trabajador. Es defender la insolidaridad y hundir al trabajador autónomo. Defender abrir el domingo no es ser socialista, ni liberal, ni moderno, ni nada.
Y acabo, quién quiera abrir los domingos que vaya a levantar la persiana el mismo. Y si a Patxi López e Iñaki Azkuna tan estupenda les parece la iniciativa que prediquen con el ejemplo y en lugar de irse a comprar una camisa a "For" tengan un poco más de vergüenza y reciban a ciudadanos en sus despachos.
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2 comentarios:
Me gusta como escribes, sin tapujos.
Sigue así, que la edad no te cambie.
Gracias Brigida. Y un saludo desde La Fundicion.
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